Contacto de la Secretaría : 

55-10-85-80-80 

  roxanamovsociales@gmail.com

Escrito por movimientos sociales
Categoría:

El 26 de noviembre de 1964, después de un largo tiempo en que las condiciones de los médicos e internos de todo el sistema de salud del país no mejoraban, se decidió realizar un paro en el Hospital 20 de Noviembre del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), debido a que no recibirían tres meses de sueldo como aguinaldo. Los médicos residentes e internos del Hospital Juárez de la entonces Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA); Hospital Colonia, Servicio Médico de los Ferrocarrileros; Hospital San Fernando del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Hospital General de México, SSA, decidieron adherirse en apoyo al movimiento.

Los paristas, constituidos en sesión permanente, constituyeron la AMMRI, Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos, independiente de todas las organizaciones sindicales. La AMMRI elaboró un pliego petitorio con tres puntos básicos: mejorar el nivel económico, seguridad en el empleo y participación activa en los programas de enseñanza. La satisfacción total era necesaria para el levantamiento del paro.

El 29 de noviembre, el director del Hospital 20 de Noviembre, José Ángel Gutiérrez, informó a la prensa que llamaría a médicos de otros sanatorios para no paralizar los servicios. Paralelamente, Gustavo Díaz Ordaz toma posesión como Presidente de la República y los médicos le envían su pliego petitorio; Rafael Moreno, titular de la SSA, en entrevista con los médicos, indicó que buscaría soluciones prácticas para los problemas. La Comisión de Prensa de la AMMRI, informó el 3 de diciembre, que ya eran 20 hospitales del interior y 23 de la ciudad de México los que estaban en paro. Además publicaron una carta dirigida al Presidente de la República dando a conocer los nombres de sus dirigentes: Guillermo Calderón, Abel Archundia, Roberto Pedrosa Montes de Oca, Fernando Herrera, Roberto Sepúlveda y Oralia León.

El 8 de diciembre después de una serie de entrevistas con Joaquín Cisneros, secretario privado del Presidente, acordaron una primera entrevista con Díaz Ordaz, que al realizarse puso de manifiesto su posición ante el conflicto: no resolver personalmente el problema, sino dejarlo en manos de autoridades menores.

El 15 de diciembre médicos residentes e internos publicaron un desplegado acusando a los doctores Sergio Novelo y Francisco Gómez, autoridades del IMSS, de ataques a los becarios. En contraste, los médicos residentes e internos recibieron el favor de varios organismos: la Asociación Médica de la República Mexicana, la Federación de Colegios de la Profesión Médica y la Federación Obrera Revolucionaria, esta última fue la única agrupación no médica que los apoyó. Los representantes de la AMMRI en entrevista con el Director de la Facultad de Medicina de la UNAM, doctor Donato G. Alarcón, obtuvieron simpatía por sus demandas.

 

Para el 18 de diciembre los médicos residentes e internos, cinco mil, decidieron levantar el paro de 22 días, esto obedeció a la confianza que abrigaban de resolver sus problemas. Dos días después, la AMMRI agradeció públicamente al Presidente por escucharlos y tratar de solucionar el conflicto adecuadamente. Entre el primero y segundo paro de labores trascurrió casi un mes, intervalo en el cual autoridades y sindicatos fijaron posiciones y formularon propuestas políticas. Los primeros sindicatos que atacaron a los médicos, después de levantado el paro, fueron el de Trabajadores del Distrito Federal y el Nacional de Trabajadores del ISSSTE, por lo que negaron la viabilidad de las organizaciones sociales existentes como mecanismos legítimos para plantear sus demandas a las autoridades.

Los resultados de las negociaciones fueron publicados en una carta abierta, dirigida al Presidente de la República el 24 de diciembre de 1964. Pero el 13 de enero de 1965 inició el segundo paro, la AMMRI informó que lo reanudaban debido a que la autoridad no había respetado los acuerdos. Los directivos del Departamento del Distrito Federal levantaron actas por abandono de empleo y fijaron un plazo de 24 horas para poner fin al paro.

El doctor Cosío renunció en apoyo al movimiento el 16 de enero de 1965 frente al H. Consejo Técnico de Huipulco, antes de acatar la orden de las autoridades. A esta renuncia siguió una reacción en cadena de renuncias de todo el Hospital Huipilco y del sanatorio para tuberculosos, hoy Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias“Dr. Ismael Cosío Villegas”. Además, en apoyo, hubo renuncias individuales de especialistas y médicos de planta que conformaban las sociedades médicas de los hospitales: 20 Noviembre del ISSSTE, General, Instituto Nacional de Cardiología, Infantil de México, Nutrición y Traumatología del DDF.


La Sociedad Médica del Hospital General designó varias comisiones y redactaron una declaración de principios para invitar a las diversas sociedades médicas a formar una alianza y aunado a la renuncia masiva de médicos especialistas, fue creada una gran asociación, que albergó a todas las sociedades médicas, surgiendo así la Alianza de Médicos Mexicanos, AMM, que conservó su estatus de superioridad frente a becarios de la AMMRI, AC. La prensa nacional fue informada del logro de unificar a todos los médicos del país en la AMM.

El 22 de enero de 1965 los dirigentes de la AMM, en entrevista con el Presidente de la República, firmaron algunos acuerdos para la resolución del pliego petitorio. Ambas partes quedaron conformes con los resultados.

La AMMRI en sesión plenaria, concedió un voto de confianza y apoyo a la AMM, y a favor de la unidad médica para levantar el segundo paro. El 30 de enero, médicos residentes e internos de 130 hospitales de toda la República regresaron a sus labores sin haber obtenido solución alguna a su pliego petitorio.

El 19 de abril de 1965, la Comisión de Prensa de la AMMRI anunció que los 5,000 médicos residentes e internos, efectuarían un paro de labores por no haberse cumplido el acuerdo presidencial;23 por lo que el 20 de abril iniciaron el tercer paro. Al día siguiente, representantes de los hospitales infantiles de zona y de emergencias del DDF, en entrevista con el regente capitalino Ernesto Uruchurtu firmaron acuerdos y conciliaron diferencias para finiquitar el conflicto.25 El 24 abril fue constituida legalmente la Alianza de Médicos Mexicanos con la aprobación de sus estatutos generales, conformados por 76 artículos ordinarios y 7 transitorios. El 2 de mayo la comisión de prensa de la AMMRI informó que sólo restaban dos puntos para la total solución del conflicto y poder levantar el paro:26 que todos los médicos fueran beneficiados por el decreto presidencial otorgado y el no a la afiliación sindical por parte de los médicos de la AMMRI.

El 14 de mayo fue dictado un ultimátum por el Gobierno Federal, firmado por los secretarios de salubridad y comunicaciones; directores del ISSSTE, IMSS y por el regente capitalino, el que indicaba que de no presentarse a laborar el día 17 de mayo serían cesados. La FSTSE apoyó esta exigencia y solicitó la clausura del Hospital 20 de Noviembre para ese mismo día.

 Una vez concluido el plazo acordado por las autoridades, fueron aplicadas medidas en contra, tales como la suspensión de sueldos, sostener la postura de no reanudar ninguna conversación conciliatoria, abrir plazas para suplir médicos faltistas. Al mismo tiempo, levantaron actas por abandono de empleo. El Presidente de la República Díaz Ordaz, declaró su negativa de recibir a los médicos hasta que reanudaran labores.

El 17 de mayo hubo manifestaciones de protesta de estudiantes de medicina de los años tercero, cuarto y quinto de la UNAM, en apoyo al movimiento y acordaron no tomar clases hasta que el conflicto fuera resuelto. En la Alameda Central con dirección al Zócalo, fueron atacados los paristas por trabajadores del Servicio de Limpia y Transporte del DF. El 20 de mayo la Alianza Mexicana de Enfermeras, Parteras y Auxiliares de Enfermería, A. C., publicó un desplegado manifestando su apoyo al paro. Paralelamente, existió una campaña en contra por un grupo fantasma autodenominado Comité Pro Defensa de la Dignificación de la Clase Médica.

El 21 de junio la Asamblea Nacional de la Alianza de la AMMRI, solicitó una entrevista con el Presidente, para abordar problemas surgidos por la reanudación de labores y el 25 fueron discutidos los puntos básicos del conflicto.

En sesión con la Asamblea Nacional de la AMMRI, para acordar puntos sobre el acuerdo presidencial del 9 de julio, quedaron al descubierto una serie de desacuerdos, ya que el beneficio sólo era para los de planta, siendo que el 80% de ellos, al servicio del Estado, no tenían plaza. El 24 de julio la Alianza nuevamente solicitó una entrevista con el Presidente, pero le fue negada y la Junta Directiva del ISSSTE aprobó el nuevo tabulador de sueldos para los médicos y los especialistas o adscritos.

Ante la inconformidad surgida en la asamblea de la AMMRI, el 14 de agosto, los hospitales de la Cruz Verde y los infantilesdel DDF, suspendieron actividades argumentando que los acuerdos de julio pasado no habían sido respetados. El Hospital 20 de Noviembre también entró en paro de labores, aunado a esto el 21 de agosto médicos de base decidieron convocar a un paro nacional para el 23 de ese mismo mes.

A tres días del paro, 26 de agosto, la fuerza pública con cinco capitanes y 100 granaderos desalojaron a residentes e internos de los hospitales 20 de Noviembre y Colonia, autorizados por el Director del ISSSTE Rómulo Sánchez Mireles y utilizaron médicos militares como esquiroles. La Secretaría de la Defensa Nacional informó que médicos y enfermeras darían servicio en el Hospital 20 de Noviembre, el Ministerio Público levantó 70 actas y el dirigente de la FSTSE apoyó la medida, más hospitales fueron desalojados con la fuerza pública.

Unos 200 médicos paristas reunidos en la explanada del Hospital Centro Médico, protestaron e incitaron al paro. Hubo manifestaciones de estudiantes de odontología y además paros en la Facultad de Medicina y otras dependencias de la UNAM. Pero la prensa nacional pública emitió declaraciones en apoyo a las decisiones y actuación de las autoridades del DDF, la SSA y el IMSS.

Con una asamblea nacional de la AMM, el 30 de agosto fue levantado el paro en Pachuca, Hidalgo, pero detuvieron a los doctores Alberto Hernández y Alfredo Ortega, acusados de asociación delictuosa, abandono de empleo y otros hechos punibles.

El 1 de septiembre el presidente Díaz Ordaz en su informe anual, refiriéndose al conflicto médico, declaró enérgicamente la necesidad de sancionar a los responsables de los graves daños ocasionados a la sociedad y al país, prácticamente fue vitoreado y aplaudido por toda la cámara de diputados.

En sesión extraordinaria del 5 de septiembre la AMM decidió levantar el paro y el 7 de septiembre los que reanudaron labores fueron objeto de medidas de represión. En el Hospital 20 de Noviembre del ISSSTE, 260 médicos residentes e internos no pudieron reintegrarse por estar sujetos a investigación; en el IMSS 30 contaban con investigación; en la SSA seis fueron cesados; en el sector DDF los hospitales de traumatología La Villa, Xoco y Balbuena fueron clausurados, además 100 médicos cesados y en el Hospital Colonia un médico y un interno.

La AMM comunicó que más de 500 médicos residentes e internos fueron cesados y que los defenderían jurídicamente, pero el amparo les fue negado por inconsistencias legales. Tres de los principales líderes de la AMM fueron perseguidos, contaban con órdenes de aprehensión y salieron del país: Norberto Treviño, José Castro Villagrana y Faustino Pérez Tinajero. Finalmente, al regresar los médicos internos y residentes a sus hospitales continuó el problema del contrato beca, ya que contenía las mismas características de noviembre del 1964,49 pero ahora con la experiencia de casi un año de conflicto y con vías de negociación cooptadas por parte de las autoridades.

 

Design by: www.diablodesign.eu